No somos ajenos a la dificultad que supone el ingreso en un centro residencial por los sentimientos que puede generar y lo complicado que puede volverse el periodo de adaptación al mismo en determinados casos.
El psicólogo de la residencia de la tercera edad interviene en estas ocasiones, para ayudar y brindar las pautas más adecuadas a cada caso.
Igualmente, realiza una evaluación, seguimiento y tratamiento de todos los residentes, para facilitar y mejorar su aspecto psicológico (intervención en procesos de duelo, depresiones, alteraciones de conducta, etc.)
Igualmente, realizaremos aquellas gestiones que nos competan directamente (cambios de medico de atención primaria, comunicaciones de ingreso de presuntos incapaces de autogobierno, etc.) para disminuir en la medida de lo posible la carga familiar
